Homenaje a Mi Familia

14 mayo, 2010



Una reliquia

A veces paso por esos lugares que de niño frecuentaba, piso las calles y siento el aroma de la tierra, veo las paredes ajadas de mi casa vieja, hasta alucino situaciones y momentos lindos, tristes o alegres , me siento turista de mi propio pasado. Es que las cosas han cambiado tanto.
Hago de tanto en tanto un balance y no puedo evitar pensar en que, si bien las cosas no han ido mal, a veces, lejos de casa, son un poquito más difíciles.
De niños acostumbrábamos con mi hermano fabricar barcos de papel los días de lluvia, a los que soltábamos náufragos por los arroyos ocres que se formaban y bajaban por la calle principal, imaginábamos que muy lejos, alguien más los hallaría y salvaría; Los días de viento, típicos de agosto, escribíamos mensajes en hojas livianas de papel y nos esforzábamos porque cruzaran el enrejado de la casa del vecino, así llegarían hasta lugares muy distantes pensábamos, más allá de nuestro mundo conocido, que se remitía a una escasa manzana, frontera que solo atravesábamos hacia sitios conocidos como la escuela o la casa de mi abuela, y esto, solo por los caminos designados para ello. Ir a comprar a un kiosco a más de dos cuadras requería compañía.
Era tan fácil vivir sin agua potable, sin gas natural… pero juntos. era tan lindo embarrarse en los charcos del patio después de las lluvias de primavera, guardar flores entre los libros, reírse a carcajadas con el chavo del 8 y La Pantera Rosa.
Unos cuantos años han pasado y siguen ancladas a mi mente las imágenes mas lindas, casi puedo sentir las manos suaves de mi madre acariciando mi mejilla y el abrazo firme de mi padre, cara con cara; escucho las voces patentes de mis hermanos en una charla a la hora del té, los más sabrosos tés que alguien pudiera probar jamás, Castaños como sus ojos, dulces como su compañía, cálidos como sus palabras.
No se cómo, no se cuando ni cuanto llevó separarnos, pero siguen ahí presentes y firmes para mí, me oyen, me hablan, me quieren, me enseñan aun a sus mil kilómetros de mí.