Balance

8 diciembre, 2010

Adversidad

Casi se termina el año y el balance es inevitable, fue un año atípico, pero, todos lo son ¿no? 

Este año, el 2010, me trajo, allá por enero, una mudanza con una nueva alternativa laboral y, a pesar de que me trastornan las mudanzas (y a quién no), me agradaba y me agrada la idea de un cambio, uno las aprovecha para deshacerse de cosas inútiles que guarda y no solo en sentido literal.

Este año tuvo sobresaltos; dos terremotos, uno conocido por todos, el otro solo lo sentí yo; desilusiones, renuncias… a deseos, a proyectos, a gente.

Este año tuvo bálsamos, buenas noticias, nuevas ilusiones, nuevos sueños, nuevos proyectos, nueva gente.

Aprendí… a fotografiar (un poco), a relacionarme más con las personas, a no esperar tanto los ‘momentos oportunos’, a abstraerme de los ruidos y a escuchar lo que las miradas tienen para decir, cuantos pétalos tiene una margarita, ‘a mirar lo que no está en foco’.

Me di cuenta… cuanto me gusta el sonido de mi nombre en otras voces diferentes de la mía, lo fácil que es provocar una sonrisa con otra, que hay silencios muy cómodos, que compartiendo lindos momentos descanso más que en mi cama… que no soy tan antipático después de todo.

Ratifiqué… que amo a mi familia, que tengo muy buenos amigos, que Dios es uno de ellos, que tengo muchas ganas de seguir adelante… que un ‘te quiero’ vale mas que un ‘yo también’…

…Soy un poquito más grande…-

 

Casi se termina el año y el balance es inevitable, fue un año atípico, pero, todos lo son ¿no?

Este año, el 2010, me trajo, allá por enero, una mudanza con una nueva alternativa laboral y, a pesar de que me trastornan las mudanzas (y a quién no), me agradaba y me agrada la idea de un cambio, uno las aprovecha para deshacerse de cosas inútiles que guarda y no solo en sentido literal.

Este año tuvo sobresaltos; dos terremotos, uno conocido por todos, el otro solo lo sentí yo; desilusiones, renuncias… a deseos, a proyectos, a gente.

Este año tuvo bálsamos, buenas noticias, nuevas ilusiones, nuevos sueños, nuevos proyectos, nueva gente.

Aprendí… a fotografiar (un poco), a relacionarme más con las personas, a no esperar tanto los ‘momentos oportunos’, a abstraerme de los ruidos y a escuchar lo que las miradas tienen para decir, cuantos pétalos tiene una margarita, ‘a mirar lo que no está en foco’.

Me di cuenta… cuanto me gusta el sonido de mi nombre en otras voces diferentes de la mía, lo fácil que es provocar una sonrisa con otra, que hay silencios muy cómodos, que compartiendo lindos momentos descanso más que en mi cama… que no soy tan antipático después de todo.

Ratifiqué… que amo a mi familia, que tengo muy buenos amigos, que Dios es uno de ellos, que tengo muchas ganas de seguir adelante… que un ‘te quiero’ vale mas que un ‘yo también’…

…Soy un poquito más grande…-


Memoria Auditiva

3 noviembre, 2010

Sonido a recuerdos

Hoy después de mucho tiempo tomé una guitarra y toqué una canción completa, canto incluido, mi mente se llenó de imágenes e impresiones tan fuertes que mi cuerpo lo tradujo en un escalofrío.

Fue algo así como recuerdos, pero en lugar de recordar situaciones específicas recordaba sensaciones, como percibir el aroma del pan casero de la infancia o el perfume de las calles húmedas del barrio tras muchos años, si… como el barro del patio metiéndose entre los dedos de los pies después de una tormenta de primavera, algo parecido a “todo eso” con el simple sonido de un Do de la primera a la sexta cuerda…-

 

Hoy después de mucho tiempo tomé una guitarra y toqué una canción completa, canto incluido, mi mente se llenó de imágenes e impresiones tan fuertes que mi cuerpo lo tradujo en un escalofrío.

Fue algo así como recuerdos, pero en lugar de recordar situaciones específicas recordaba sensaciones, como percibir el aroma del pan casero de la infancia o el perfume de las calles húmedas del barrio tras muchos años, si… como el barro del patio metiéndose entre los dedos de los pies después de una tormenta de primavera, algo parecido a “todo eso” con el simple sonido de un Do de la primera a la sexta cuerda…-


Punto

24 octubre, 2010

Como el humo...

Ella se siente poca cosa a veces… como una ventana… como el vidrio de una ventana, parece que todas las miradas la traspasan, como si su presencia fuese ausencia, como un pedazo de trapo que se puede mirar a través y, como el humo de un cigarrillo siente que se le escapa la conciencia por lo huecos de la mente para volverse inconsciencia y divagar, sin rumbo fijo, sin el timón bajo su control, por esos lugares donde lo menos importante es que la noten y lo más importante, como en todos los demás lugares, es que la amen…

Fue en uno de esos viajes que lo vio venir… se detuvo… ahí estaban, frente a frente en medio de la nada, pero pudo haber sido cualquier otro sitio, eso era irrelevante, todo cuanto importaba se remitía a una línea, una cada vez mas corta línea, la de sus miradas acercándose. Y por fin un punto… por fin un beso.-

 

Ella se siente poca cosa a veces… como una ventana… como el vidrio de una ventana, parece que todas las miradas la traspasan, como si su presencia fuese ausencia, como un pedazo de trapo que se puede mirar a través y, como el humo de un cigarrillo siente que se le escapa la conciencia por lo huecos de la mente para volverse inconsciencia y divagar, sin rumbo fijo, sin el timón bajó su control, por esos lugares donde lo menos importante es que la noten y lo más importante, como en todos los demás lugares, es que la amen…

Fue en uno de esos viajes que lo vio venir… se detuvo… ahí estaban, frente a frente en medio de la nada, pero pudo haber sido cualquier otro sitio, eso era irrelevante, todo cuanto importaba se remitía a una línea, una cada vez mas corta línea, la de sus miradas acercándose. Y por fin un punto… por fin un beso.-


Recurrencias

17 octubre, 2010

Nostalgia en imágenes

En el fondo del río estaba lo que aquella ovejita había perdido, unos niños pequeños parados sobre el cerco de madera que los separaba del agua tan cristalina podían verlo con toda claridad, la pradera se extendía verde e interminable, el aire saturado de pureza e inocencia.

Ella, la oveja, había quedado sola en un rincón del corral porque al abrirse la tranquera no pudo seguir el paso de las otras… ¿su mirada? triste, desalentada, fija sobre los mismos niños que antes la vieron desvalida y no pudieron más que enternecerse con ese cuadro, sentimientos propios de los niños ¿ellos la salvarían?

Que emociones tan fuertes, que tristeza tan grande sintieron al verla, que necesidad tan desesperante de ayudarla. Fue tan real esa necesidad, que permanecía cada vez aun después de despertar…-

 


Cortejo

15 octubre, 2010

 

Atardecer... el sol yéndose

 

Corría cada vez que lo veía llegar, no podía detener sus piernas, parecía que algo la empujaba a escapar, él la seguía, o eso creía ella (nunca habían cruzado palabra), no había donde esconderse. Más cerca él, más ella se hacía diminuta, insignificante, cuando estaba justo sobre ella, en un instante, no se sabe bien en cual, desaparecía y él seguía de largo su camino con un dejo de tristeza, y, casi en el mismo instante en que ella desaparecía y él pasaba, volvía (ella) a aparecer. Que juego tan extraño, pensaban todos los que por mucho tiempo habían visto la misma rutina entre estos extraños, y es que cuando no se es más una sombra, pensaba ella, lo único que se puede hacer es correr de él. El sol no se rendía y pasaba cada vez sin entender por qué le huía… lo único que él quería era invitarla a ser luz…-

No puede seducir. Sólo puede cortejar. […] El no puede “tentar” a la virtud como nosotros al vicio.’

– Cartas del Diablo a su sobrino. C.S. Lewis –

Nota: Gracias a Edith por compartirme ese extracto del libro de C. S. Lewis, me hizo pensar…-


El abrazo de Dios.-

1 septiembre, 2010

Llegando la noche...

Se nos va un día, otra vuelta de hoja y el libro sigue en blanco. El tiempo nos encierra y nos persigue, el espacio, aunque interminable nos limita y así, la vida pasa, todo en un suspiro. Cerramos los ojos y al abrirlos, cesó la lluvia, se fueron las nubes pero el sol se puso, casi sin darnos cuenta nos cayó la noche y si acaso hemos dejado una huella ha sido sobre la arena.

No esperes tanto, no te engañes, los años se van más veloces que una mañana en el trabajo, el tiempo no es lineal, es caprichoso, no frena, no avisa, es silencioso, siempre avanza y se esfuma con particular rapidez.

Cuánto somos capaces de afectar la vida de alguien más? Qué tanto podemos, en este suspiro de vida, refrescar la frente de otro, robar una sonrisa, una mirada, un suspiro, provocar un escalofrío, hacer rodar una lágrima, escuchar una queja, acariciar una mejilla? Actos tan simples como profundos, tan tiernos como efectivos, tan sutiles como reales, son el abrazo de Dios en la tierra y, pensemos… Lo curioso de los abrazos es que cuando damos uno, a la vez lo estamos recibiendo.-


25 Años Después

29 agosto, 2010

Él

Él

Vivíamos en lo que no era siquiera un barrio humilde de la ciudad. Eran las siete y media de la mañana de un día  soleado y ventoso de fines de agosto, y en el hospital ocurría lo que esperamos ansiosos durante varios meses, no imaginamos nunca que los morochos y castaños cobrizos pararían a segundo plano al lado de un solo resplandeciente dorado claro, eso y sus ojos miel, sus mejillas turgentes y su risa contagiosa serían, entre otros cientos de atributos, desde ese día los protagonistas de la casa, protagonismo del que nuca se desprendería y eso… lejos de molestarnos, nos encantaba, toda nuestra atención estaba puesta en él, nuestros cuidados, nuestro cariño. Era único el lacio de tu pelo, su picardía, su desplante… había llegado para quedarse y no solo eso, su misión era hacer la diferencia y hoy, cumpliéndose un cuarto de siglo de aquel suceso la sigue haciendo y hoy también sigue su protagonismo, toda nuestra atención y cariño hacia él… hoy es su cumpleaños, Hermano te amo, Feliz Cumpleaños!!!-